Cómo es una sesión con Coatzin
Una sesión en Coatzin no sigue un guión fijo. Empieza por lo que tú traes ese día: la decisión que tienes encima, el bloqueo que no consigues resolver, la situación que llevas tiempo dándole vueltas.
A partir de ahí, el trabajo es ordenar, mirar con más perspectiva y encontrar un siguiente paso que puedas dar de verdad.
El proceso de una sesión
1
Empezamos por lo que importa
Los primeros minutos son para entender dónde estás y qué necesitas que ocurra en la sesión. No hay agenda previa. Hay escucha.
2
Miramos desde fuera
Durante la sesión trabajamos con preguntas que ayudan a ver lo que desde dentro es difícil de ver. No se juzga, no se aconseja en exceso. Se acompaña el pensamiento.
3
Salimos con algo concreto
Cada sesión termina con algo aplicable: una decisión tomada, un siguiente paso claro, o al menos una perspectiva nueva sobre lo que estaba bloqueado.
Para que sepas qué esperar
Esto no es
-
Que alguien te diga qué hacer
-
Una terapia ni un espacio de catarsis emocional
-
Una metodología rígida aplicada por igual a todo el mundo
-
Motivación de sesión única sin continuidad
Esto sí es
-
Un espacio para pensar bien, con calma y con criterio
-
Un acompañamiento que respeta tu ritmo y tu forma de decidir
-
Una conversación estructurada con un propósito claro
